martes, 3 de enero de 2012

Fnac Music Festival: Festival a medio gas

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El pasado 29 de diciembre se celebró en Barcelona el Fnac Music Festival. No tengo muy claro que la asistencia al festival fuera la deseada por parte de la organización, pues en los momentos más álgidos se podían observar importantes claros tanto en pista como en grada dando la sensación de que el cartel, el precio de las entradas o las fechas elegidas fallaban. En cualquier caso, se puede adelantar que las bandas dieron la talla (algunas fueron más acertadas que otras) en un festival que no tengo claro si nacio como prueba o destinado a consolidarse año tras año.
Sin duda Cyan se perfilaría como la mejor opción para abrir un festival que ya tenía claros ganadores, lo cuál haría más difícil la tarea de caldear un ambiente ansioso de ver a los cabeza de cartel. Aún y así, la banda no se amedrentó y salió dispuesto a dar lo mejor de si. Temas como Mecanismos Nocivos o Te Deslizas de su álbum Historias para no romperse se mezclarían como, por ejemplo, con la versión de Quique González y de su tema Salitre, publicado en el Ep de Cyan Que Viva Ese Ruido. Javi Fernández, que se erigió como el frontman perfecto: no dudaba en subir al piano o cualquier lugar para cantar y animar así a un público bastante receptivo. Momento morable en el que el vocalista subió a los amplificadores de guitarra y al bajar los hizo caer. Gajes del oficio y de la emoción del momento pero que pudo haber salido muy caro económicamente a los miembros de la banda.


La propuesta de Delafe y las Flores Azules vendría como anillo al dedo para seguir con la potencia que había dejando en el ambiente Cyan. Oscar D´Aniello, Helena Miquel y toda su banda (destacable la sección de vientos) saldrían rápidamente para empezar a interpretar Rio por no Llorar. Sería desde el minuto 1 que la banda se ganaría al público, pues en el poco tiempo que estuvieron en el escenario desgranaron sus temas más conocidos uno detrás de otro: El Indio, Espíritu Santo o Un lugar llamado Mundo se entrelazarían uno detrás de otro motivando a un público ya caldeado y con ganas de fiesta. Llama la atención la perfecta compenetración que existe entre la pareja vocal dejando entrever que más allá de realizar su trabajo están pasándolo realmente bien. Fue tal derroche de energía y de buenas sensaciones que un servidor hubiera dejado esta actuación para más entrada la noche.
Antónia Font llegarían desde las Islas Baleares con sus melodías fantasiosas para seguir con la labor que habían dejado Delafé y las Flores Azules. La propuesta sería bien recibida por los fans pero sin duda marcaría un contraste energético tan dispar respecto a las bandas anteriores que supondría un bajón general para gran parte del público. Empezaron con Me Sobren Paraules de su disco Lamparetes para continuar con Islas Baleares y así ir alternándolas con el resto de su discografía, como Alegria de su álbum homónimo o Mecanismes de su aclamado Batiscafo Katiuscas. Lo cierto es que sonaron muy bien y su directo es impecable, pero a diferencia del resto de bandas, también creo que su música es más difícil de acceder.
Iván Ferreriro salió al escenario tras Antónia Font y aunque fue un concierto repleto de profesionalidad, para un servidor se hizo algo tedioso y con un sonido a mejorar para la próxima vez. El artista tocó canciones de su último disco Confesiones de un artista de Mierda, un álbum de corte intimista que hace un repaso de sus temas en solitario y de su andadura con Los Piratas. El artista abriría el recital con Mi Furia Paranoica de su último álbum a la vez extraída del disco, Canciones para el Tiempo y la Distancia. Sería a partir de aquí cuando escucharíamos temas como Mi Munchausen, El Viaje de Chihiro y algunas de Los Piratas como Promesas que no valen nada, Años 80 o Mi coco, tema con el que cerrarían el concierto. Santi Balmes saldría a realizar el dueto requerido en El Equilibrio es Imposible. Lo cierto es que el artista gallego no ha tenido reparos en rodearse de buenos músico sobre el escenario pues podíamos encontrar a su hermano Amaro Ferreiro y el músico y productor Ricky Falkner al bajo.
Y como era de esperar, con Love Of Lesbian se desató la locura de una parroquia ganada de antemano. Aunque al principio el sonido no era lo mejor y la voz de Santi Balmes desatinó un poco, le pusieron tanto entusiasmo que estos aspectos acabaron siendo secundarios. Empezar con Club de fans de John Boy era ir a tiro fácil y es que los catalanes no se anduvieron con tonterías: tenían poco tiempo y había que aprovecharlo. Tras anunciar que el próximo día 9 de enero la banda entraría en el estudio de grabación, comenzaron a tocar algunos de sus temas más solicitados como Algunas Plantas, Noches Reversibles o Allí Donde Solíamos Gritar, canción que comenzaría en acústico para a mitad de tema hacerla estallar y con ella decir adiós a la audiencia. Su despedida provocaría que la gente pidiera que volvieran a salir al escenario, cosa que por exigencias del horario, no ocurriría.
Al acabar el concierto de Love Of Lesbian, gran parte del púbico abandonó el recinto, lo cuál no se si tenía más que ver con que esta era la banda más esperada o con que el transporte público cerraba a las 12 como un día cualquiera. De todas formas, Amaral salió ante un público menos numeroso pero que no por ello amedrentaría la furia con la que Eva y Juan tocarían su extenso repertorio.
La banda comenzó con En Un Solo Segundo de su disco Estrella de Mar, canción acertada para introducirnos en el recital de furia y sentimientos que se avenicinaba. Momento estrella fue cuando al final de tema Eva sacó un theremin y comenzó a producir ese sonido tan característico propio de las cintas de ciencia ficción. Sería a partir de aquí cuando ya comenzarían a desgranar los temas de su disco Hacia Lo Salvaje, como por ejemplo el que da título al disco, Esperando Un Resplandor o Si Las Calles Pudieran Hablar. La voz de Eva sonó pletórica y potente, inundando por momentos el recinto y Juan Aguirre no estaría por debajo pues como hombre pegado a la guitarra estuvo toda la actuación sacando las mejores notas de su instrumento, en ocasiones de rodillas en el suelo.
Tampoco faltarían los temas que les dieron la fama, como Sin Ti No Soy Nada, Kamikaze, El Universo Sobre Mi o Revolución. El tema que daría colofón al evento sería Cuando Suba la Marea de su más reciente disco. Aunque sin duda alguna se erigieron junto a Love Of Lesbian como los auténticos ganadores, sí que es verdad que se centraron demasiado en su nuevo disco, dándome la sensación de que la gente esperaba más temas míticos. Aún y así, fue un directo tan potente como recomendable.
Así acabó la primera edición de un festival que con un cartel un tanto irregular por momentos se soldó con una victoria justa pero que si sigue adelante (un tanto difícil en estos tiempos que corren) acabará convirtiéndose, quién sabe, en un referente. 

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