miércoles, 26 de febrero de 2014

Angel Stanich, "Camino Ácido" y cómo corroe mis venas

Publicado por
Ángel Stanich es una especie de forajido. No tenemos idea de qué huye, incluso tal vez sólo es una escafandra que le sirve para meterse dentro de ese papel que tan bien le sale que es el de contador de historias, la mayor parte de triste trasfondo. En cualquier caso no importa. E incluso alentamos a que ese motivo, problema o lo que sea que le persigue, lo siga haciendo. Y a poder ser con mayor intensidad. Porque gracias a eso ahora tenemos entre nuestras manos el excepcional "Camino Ácido".

La voz nasal de Ángel Stanich es el instrumento con el que se sirve para contar historias que divagan entre lo personal y lo ajeno, entre lo tuyo y lo mío, Historias que cuentan con rubias, alcohol, drogas y referencias norteamericanas, pero que a pesar de ser contadas en la lengua de Cervantes consiguen trasladarnos hasta ese vagón de tren en el que recorreremos las extensas vías de tren que recorren la tierra de las oportunidades en compañía de alguien que nos contará su vida a modo de canción. Una visión de cuentacuentos que se impregna del gamberrismo de aquel que no quiere ser cogido, reconocido. Y es que "Camino Ácido" es un disco para ser escuchado en la intimidad, en la soledad (a excepción de ese puto trallazo que es "Metralleta Joe").

De Ángel Stanich poco sabemos: que nació hace unos 25 años en Santander, que estudió en Valladolid y que ahora vive en Madrid. No sabemos si por una cuestión de marketing o por que al tipo no le da gana, pero lo cierto es que no sabemos más. En cualquier caso qué cojones importa si aquí estamos para juzgarle por "Camino Ácido"?

En "Camino Ácido" no es difícil dilucidar la sombra del agigantado con los años y los escenarios Javier Vielba. A las labores de productor y ejerciendo de guitarrista, esa especie de predicador del rock cuya figura se ha encargado de alimentar con Arizona Baby y Corizonas, consigue dotar a este disco de un sonido árido y de carretera, muy parecido al de sus bandas. Y eso, está bien.

El disco, como decíamos arriba, parece haber sido compuesto para ser escuchado en paz, en tranquilidad. Y es que la apertura con el corte que da título al disco ya nos permite entender cuáles son las cartas que guarda el joven Stanich bajo sus mangas. Algo que se verá acrecentado con la fabulosa (y una de las mejores del disco) "El Outsider", cuyas altas dosis de melancolía la convierten en delicatessen estratosférica y donde no podemos dejar de destacar la fabulosa labor del slide en su parte final. El ritmo, algunas veces más acelerados y otras menos, no variará. La guitarra acústica y la voz de Stanich marcarán ese recorrido que no se verá alterado excepto pasada la instrumental "Día del Apaleamiento". Ahí es cuando llega "Metralleta Joe". 

"Metralleta Joe" no ha de confundir al personal: su estilo acelerado y agitador es una rara avis de este disco, cuyo paso nos devolverá a la aridez y fuga de Stanich. Pero lo cierto es que está ahí y no podemos obviarla ni dejar de decir que el mejor tema del disco seguido por el ya citado "El Outsider". En "Camino Ácido" Stanich ha conseguido elaborar una carta de presentación con unos cimientos muy sólidos, donde la personalidad es la baza más característica de este disco. Un disco que quema las venas y nos hace querer saber más de este joven y barbudo forajido.


Página Oficial: Ángel Stanich

No hay comentarios:

Publicar un comentario

sonidopolar@gmail.com